Era un lunes frio, el que hubiese sido el 25 aniversario y decidí ir a celebrarlo a Donosti. Fue una tarde agradable de paseo y aunque invernal, llena de luz y de gente. Fue una tarde tremendamente positiva, vencí un miedo que me acompañaba desde el pasado verano y tuvo su recompensa, algo que todavía me hace estar en una nube y el tiempo sera el encargado de situarlo donde deba estar.
Parece que es un año de cambios.
Lugar en el que con breves pinceladas de sentimientos y de fotos intento transmitir mis distintos estados de ánimo.
martes, 6 de enero de 2015
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2 comentarios:
Un año nuevo que trae consigo nuevas historias, que estan por contar, que se escriben solas y solo hay que dejarlas rular... paginas en blanco que solo prentenden cambiar de color e ir tomando caracter al ritmo que solo ellas marquen...
Así es, Javier. Totalmente de acuerdo contigo. Historias que se escriben día a día, segundo a segundo y que tienen un comienzo y quién sabe el color que tomarán.
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