Eran las seis y doce minutos de esta mañana de septiembre cuando el señor de barbas salía de su casa rumbo a su coche a encontrarse contigo, al abrir la puerta trasera del vehículo instintivamente ha mirado hacia el cielo en busca de ella, la testigo de los quereres; él con una mirada de confidentes la ha mirado fijamente, han sonreído y ella rauda ha ido a tu encuentro para rozarte con su velo y llevarte los besos del señor de barbas.
Futuro
-
Afirma José Antonio Marina que "todos vivimos gracias a los optimistas". No
puedo estar más de acuerdo. El optimismo no es una promesa. Tampoco es un...
Hace 1 semana

No hay comentarios:
Publicar un comentario