Eran las seis y doce minutos de esta mañana de septiembre cuando el señor de barbas salía de su casa rumbo a su coche a encontrarse contigo, al abrir la puerta trasera del vehículo instintivamente ha mirado hacia el cielo en busca de ella, la testigo de los quereres; él con una mirada de confidentes la ha mirado fijamente, han sonreído y ella rauda ha ido a tu encuentro para rozarte con su velo y llevarte los besos del señor de barbas.
En defensa de la dignidad institucional:¿Cómo miramos al otro?
-
Llevo un rato en el pensadero, observando a Pedro Sánchez y el reflejo que
proyecta en la opinión europea. Ese brillo -merecido- dice mucho de él....
y d...
Hace 14 horas

No hay comentarios:
Publicar un comentario